Imagen
del veterinario
La imagen del veterinario es una de las
armas más importantes de la profesión, es obvio
que cuanto mejor imagen proyecte la profesión hacia la
población, mejores serán las posibilidades de posicionamiento
y progreso de la comunidad veterinaria en su conjunto. En la clínica
de los animales de compañía esto se traduciría
en una mayor valoración del médico veterinario,
en base a esto no hay duda que se debe aspirar a la mejor imagen
posible como profesional de la Medicina.
La imagen del veterinario es muy importante, en términos
de marketing se habla de posicionamiento (palabra que sustituye
al término penetración, más exactamente penetración
de mercado) ello es debido a la saturación de la sociedad
por la publicidad. En América Latina se calcula que el
97 % de los hogares cuenta con un televisor, lo cual indica el
alto impacto de los medios de comunicación en la vida cotidiana.
El veterinario debe saber administrar esta imagen como el establecimiento
que representa el desarrollo mismo de un ejercicio, (no siempre
cabalmente entendido en su dimensión social, sobre todo
cuando nos referimos a la clínica de los pequeños
animales). Ello significa la creación de un valor que debiera
permitir sostener y crear nuevas fuentes de empleo. El marketing
implica definir objetivos que serán la base para la administración
de una clínica o consultorio. En toda actividad de prestación
de servicios, el beneficio de éste presume ganancias que
pueden servir para reinvertir en capacitación, y/o en un
nuevo servicio y/o en crear nuevas fuentes de empleo, todo ello
enmarcado en algunos países dentro de un código
de deontología y en otros en un código de ética.
Desde el punto de vista de la imagen se podría dividir
en una imagen corporativa (Institucional) que incluye a todos
los profesionales del sector y una imagen individual (de servicios),
que es la que cada veterinario proyecta personalmente a su comunidad
o área de influencia. La imagen corporativa se forma por
la sumatoria de las imágenes individuales más algunas
acciones de refuerzo que deberían desarrollar las instituciones
del sector.
La imagen institucional del médico veterinario es representada
por sus espacios de trabajo y es la primera impresión recibida
por el cliente, antes incluso de entrar a un establecimiento veterinario.
En no pocos países de América Latina la uniformidad
no es un hecho. Es decir que en nuestro continente, no necesariamente
un consultorio, una clínica o un hospital veterinario signifiquen
lo mismo o son percibidos de la misma manera. Por ejemplo un establecimiento
veterinario puede ser visualizado como un centro antirrábico
aunque en él se realizan además de vacunaciones,
actos veterinarios. Puede presumirse que el propietario de dicho
establecimiento no ha comunicado correctamente su imagen institucional,
ni la de sus servicios desde su fachada o de su sala de recepción.
La imagen de un profesional es un concepto abstracto que se forma
en la mente de la gente (imaginario colectivo) debido a la imagen
física y el accionar del profesional tanto dentro como
fuera de la empresa/consultorio. McCurnin expresaba en sus Diez
reglas de oro (5) "Mucha gente cree que tu proyectas exteriormente
como eres por dentro"
La imagen se forma
con la percepción de parte del público de elementos
reales y emocionales. Por ejemplo en el caso del veterinario los
primeros podrían ser su apariencia personal y los segundos
su lenguaje corporal.
La imagen del veterinario se basa como mínimo en cinco
factores:
1. La apariencia personal y del lugar (incluido el resto del personal)
2. El lenguaje corporal durante la consulta
3. Los honorarios profesionales
4. Los conocimientos profesionales demostrados en la consulta
(y anexos como cultura general, actitud positiva, ética,
etc.)
5. La atención general brindada al cliente.
